Tradiciones y cultura

Historia de terror personal

Esta no es de las historias de terror típicas que se encuentran en toda la red, esta leyenda de miedo en realidad me sucedió, salía rumbo a la ciudad de Monterrey Nuevo León, por la carretera Laredo-México, ya tarde cuando pardeaba, por lo que tenía que darme prisa para llegar y no entrar en el tráfico que toda ciudad grande tiene, pero el dinero en ese momento escaseaba, y opte por irme por la carretera libre, algo que me arrepentiré toda la vida.

Historia de terror personal

Al llegar a uno de los poblados que están en la carretera, uno conos desviaban de la carretera, por lo que se tenía que tomar una brecha para salir de nuevo a la carretera, de pronto enfrente de la brecha, vi a muchas personas que a lo lejos no se veían muy bien, recuerdo que hacia frio y había mucha neblina, por lo que aminore el paso, al ver las personas, baje el vidrio de mi puerta, para tan solo no ver a nadie de las decenas de personas que me habían pedido que me detuviera.

Di la vuelta y en mi pequeña camioneta pickup, muchos de ellos estaban en la caja, nunca los sentí que se subieran, parecían zombis, no decían nada, lo único que opte, fue regresar a la carretera, y al llegar a ella, nadie ya traía conmigo, esto es algo que no puedo explicar, pero que forma parte de una de las historias de terror que me sucedieron, me imagino que sin querer fui a parar al panteón del lugar, y algo o alguien me mando a dicho lugar.

Ya nunca más circule por dicha carretera, siempre opte desde esa fecha, por pagar la cuota de peaje, y llegar sano y salvo y con bien a mi destino.